El gran Dinosaurio te informa que se estima que el trigo fue domesticado hace once mil años en la región del oriente medio. Sin embargo, miles de años antes, el Homo sapiens tuvo que saber que con el trigo se podía hacer comida y en específico el pan. ¿Cómo es que se pudo determinar que, moliendo el trigo, agregándole agua, dejándolo fermentar y luego cocer u hornear, se podría hacer el pan? Ciertamente, todo esto fue un proceso de mucho tiempo, pero sin duda esta historia resalta una de las características más fundamentales de nuestra especie: la curiosidad. Nuestra especie tiene esta característica innata, lo que resulta en experimentación y aprendizaje. Seguramente algunas veces esto puede resultar mal, pero a lo largo del tiempo, todo experimento trae sus beneficios. La curiosidad mató al gato, pero ha permitido el desarrollo de la ciencia, que ha contribuido a moldear el mundo en el que hoy habitamos. En este contexto, las preguntas son siempre más importantes que las respuestas.