¿Cómo cultivar papas?

La papa es un tubérculo muy importante en la nutrición mundial por su relativa sencillez de cultivar. Se sabe que la papa fue cultivada por primera vez hace más de ocho mil años en la región entre Perú y Bolivia. Fue introducida en Europa hacia el siglo XVI, pero como planta decorativa y fue hasta el siglo XVIII cuando empezó a ser utilizada como alimento.

Actualmente, existen más de tres mil variedades de papas alrededor del mundo y el alimento es tan importante que incluso existe un instituto de investigación internacional dedicado solamente a este nutritivo tubérculo: El Centro Internacional de la Papa.

La papa absorbe del suelo una cantidad considerable de nutrientes, es por eso que es necesario rotar la tierra de cultivo para enriquecer mejor la cosecha. Hay que recordar que la parte de la planta que se usa para la alimentación es la raíz, por lo que el área donde la sembraremos deberá tener una buena extensión, sobre todo bajo tierra.

Una vez seleccionada la tierra donde plantaremos nuestras papas, introducimos las mismas cortándolas por la mitad a una profundidad de aproximadamente 25 centímetros y con una separación entre ellas de aproximadamente 35 centímetros. Es recomendable, antes de enterrarlas, dejarlas que tengan brotes para así agilizar el tiempo de cosecha.

En cuanto a su cuidado, la papa necesita de una tierra húmeda más no encharcada. Y es muy importante no dejar que la papa se salga de la tierra, ya que esto echaría a perder el producto. Si es necesario, habría que rellenar de más tierra nuestra área de sembrado.

La mejor época para sembrar nuestra papa es al inicio de la primavera, pero si vivimos en un lugar donde no hay heladas o fuerte frío es posible iniciar aún en invierno para así adelantar la cosecha. El tiempo para cosechar nuestro alimento será de entre dos a cinco meses dependiendo de la variedad sembrada. Cuando los tallos de las plantas comiencen a secarse y se vuelvan amarillentos, entonces es momento de obtener el fruto de nuestro trabajo.

La papa cocinada es fuente de mucha energía, vitaminas y minerales. Esta deliciosa raíz fue de hecho el primer vegetal cosechado en el espacio.