Los sentimientos

Los procesos cognitivos son todos los procesos mentales que realiza el cerebro cada vez que procesa información. Los procesos cognitivos básicos son la percepción, la atención, la memoria, el pensamiento y el lenguaje. Estos procesos son lo que nos dan la distinción de ser seres razonantes. 

Como podemos ver, nuestro cerebro está activamente asimilando los estímulos del medio en que estamos inmersos y creando con ello conocimiento, memoria y pensamiento. Esto es, está activamente construyendo nuestra personalidad. 

Esta construcción mental es más definitiva durante nuestra infancia, en donde nuestro cerebro es mucho más maleable para hacer conexiones nuevas. Es por eso que los primeros años de vida son tan importantes para nuestro aprendizaje y la construcción de nuestra personalidad. 

¿Y qué pasa cuando la cognición y las emociones se juntan? Pues entonces nacen los sentimientos. En general, los sentimientos se componen de tres partes: un estímulo cognitivo (un pensamiento, un recuerdo, una sensación, etc.), una sensación física y una emoción.  

Cualquiera de estas partes puede ser el generador del sentimiento. Esto es un sentimiento, puede nacer de un pensamiento, de una sensación física o incluso de una emoción. En los sentimientos humanos estas tres partes siempre están presentes, aunque no siempre podamos identificarlas fácilmente. 

El control de las emociones se basa en identificar estas tres partes de un sentimiento, para poder identificar qué causa la emoción y cómo modificando alguna de estas partes podemos controlar como nos afecta. 

A diferencia de las emociones, los sentimientos pueden durar mucho tiempo, aunque generalmente la intensidad de los mismos cambia durante ese periodo. Es muy posible que cuando recibamos un mismo estímulo, generemos el mismo sentimiento. 

Una de las técnicas para poder identificar un sentimiento y luego poder trabajarlo es poniendo atención a nuestras sensaciones físicas, ya que ellas son las más fáciles de identificar. ¿En qué parte del cuerpo se siente? ¿Cómo se siente? A partir de las respuestas que encontremos podemos interiorizarnos y conocer como los estímulos afectan nuestras emociones y cómo respondemos ante ellas. 

De entre todos los ejercicios disponibles, el más común es la meditación o el “mind fullness” que consiste precisamente en poner atención a las sensaciones físicas como la de la respiración y de esa manera además de calmar los sentimientos podemos adentrarnos a conocer más acerca de nuestra respuesta emocional.